LA PAZ
Del relax más absoluto al Quilooombo de ciudad que es la Paz. Bos alojamos en el Bash & Crash, algo así como la fiesta y la resaca…35 bolivianos por persona en habitación compartida perooo unos baños relimpios y aiguita muuuy caliente, que después de la Isla no iba nada mal. A parte una sala de lecturas, otra de dvd room, otra de juegos y música. Muy lindo y buena atención.
Paseamos por San Francisco el centro, miles de personas en la avenida central, todo de paraditas de comida, ropa, souvenirs…Y fuímos a 4 esquinas donde están los bares. Al dia siguiente fuímos al alto, donde hay de todo, bajamos una escalera vertical en una hora y llegamos al mercado de las brujas, no sin antes comer en un tailandes exquisito por 30 bolivianos. También podéis visitar el museo del oro y el de la Coca.
Tiahuanaco
Bueno amigos, fue una de las mejores experiencias humanas que he vivido. Llegamos al pueblo tras casi 3 horas de viaje por 10 bolivianos con tal de ver las ruinas de tiahuanaco, pero para nuestra sorpresa, el 10 de setiembre es la celebración del santo patrón. Y qué fiesta!! Apenas éramos los únicos turistas que nos adentramos en el pueblo y nos recibieron cerveza en mano. Todo era lleno de comparsas, trajes tradicionales, música, comida y bebida por todas partes. Éramos el centro de atención de todo el mundo, imaginaros, un londinense, un californiano, un alemásn, un chileno y la catalana… Se peleaban por tomarse fotografías con nosotros, todos nos invitaban a sus comparsas y si entrábamos en una, nos invitaban abailar, a tomar, nos agradeían la asistencia…cuando era al revés! Qué tanta hospitalidad recibimos!!! Apenas, nos daba tiempo a visitar las ruïnas!! Lo hicimos de prisa y corriendo pero espectacular, la puerta del sol, los monumentos y el recinto de las caras!! Increïble!!
Tras tanta emoción y diversión nosesperaba un largo viaje de vuelta, pero felices absolutamente! Yo pude hablar con dos niñitas de 5 y 8 añitos, de la escuela, como vivían, su familia..que lindas..el amor que me faltaba en el viaje me lo dieron esas dos niñitas, Nayeli y Josefín.
Pero lo mejor estaba aún por llegar…. descender la DEATH ROAD, 66 km de descenso en un terreno rocoso y con acantilados de vértigo. Me costó 350 bolivianos, pero porque me cogí una buena bici, la de gama baja, pro hay una peor.
Tienes 2 guías, la furgo que te va aprovisionando y si no te ves con corazón te suben y te bajas donde quieras. Lo suyo es aguantar hasta el final para merecer la camiseta que te regalan y el DVD, nuestro grupo fue muuy rápido!! Te dan de comer y te puedes bañar en una piscina en un antorno 100% natural! Te puedes duchar y todo, luego son 3 horas de vuelta hasta la Paz por otra carretera alucinante, veréis picos de montaña a más de 4000 y ruïnas.
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